Como autor, a menudo me preguntan dónde encuentro la inspiración para mis historias. Con Sombras bajo la orilla, la respuesta es simple y compleja a la vez: la inspiración reside en las sombras que todos llevamos dentro, en los secretos familiares que nos definen y en las culturas que nos dan forma.
La novela comenzó como una idea sobre el legado. ¿Qué sucede cuando el pasado de una familia, lleno de engaños y verdades a medias, colisiona con el futuro de un joven? El protagonista, Tony Costa, se enfrenta a esta pregunta, y su búsqueda lo lleva a lugares inesperados, tanto geográficos como emocionales.
Cada personaje en Sombras bajo la orilla fue creado con el propósito de mostrar una faceta de la identidad, ya sea la lealtad, la traición o la redención. La ambientación, desde las calles del Bronx hasta la profundidad de una mina dominicana, es tan crucial como los personajes mismos, pues representa el choque y la fusión de dos culturas que conviven en Tony.
Esta novela es mi homenaje a las historias no contadas, a las verdades que aguardan bajo la superficie. Es mi invitación a los lectores a explorar esas sombras, a desenterrar los secretos y a reflexionar sobre cómo nuestro pasado, por más oculto que esté, siempre encuentra la manera de salir a la orilla.